La Supercopa de España Femenina no empieza cuando rueda el balón. Empieza mucho antes, en los despachos, en las designaciones, en los comunicados oficiales que fijan el marco invisible de un partido que ya es histórico antes incluso de disputarse.
El Atlético de Madrid – Real Madrid CF, primera semifinal del torneo, programada para el 20 de enero a las 19:00 horas en el Nuevo Estadio Castalia, no es solo un derbi capitalino con título en juego: es un acontecimiento que condensa el crecimiento del fútbol femenino español, su profesionalización acelerada y el escrutinio permanente sobre cada uno de sus actores.
En ese contexto, la designación arbitral adquiere un peso específico. La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha confiado la dirección del encuentro a Paola Cebollada, una de las árbitras con mayor recorrido y proyección del panorama nacional, acompañada por un equipo íntegramente femenino que simboliza una generación preparada para asumir los grandes escenarios. El foco, inevitablemente, se posa sobre ellas. No como accesorio del espectáculo, sino como parte esencial de su credibilidad.
Este artículo analiza, contextualiza y profundiza —con vocación total— en todo lo que rodea esta designación: el partido, el torneo, el estadio, los clubes, el momento del arbitraje femenino español, el perfil de cada oficial designada y el significado institucional de una Supercopa que ya no admite medias tintas.

La RFEF designa a Paola Cebollada y Elisabeth Calvo para dirigir las semifinales de la Supercopa de España 2026: un hito histórico en Castellón
El Comité Técnico de Árbitros (CTA) de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha dado a conocer este lunes la designación de las colegiadas que dirigirán las semifinales de la Supercopa de España 2026, que se disputarán esta semana en la ciudad de Castellón. En un movimiento que subraya el compromiso de la RFEF con la promoción del arbitraje femenino de élite, Paola Cebollada y Elisabeth Calvo se convertirán en protagonistas de un torneo que, edición tras edición, ha consolidado su relevancia dentro del calendario nacional, al enfrentar a los clubes más poderosos del fútbol español.
Paola Cebollada, procedente de la Comunidad Valenciana y reconocida por su trayectoria impecable en la Liga F y competiciones internacionales, será la encargada de dirigir el esperado duelo entre Real Madrid y Atlético de Madrid, programado para este martes a las 19:15 horas en el estadio de Castellón. La maña estará acompañada por un equipo de asistentes altamente cualificado: Iragartze Fernández y Raquel Díaz, quienes ejercerán como asistentes de banda, mientras que Elena Peláez asumirá la función de cuarta árbitra y Alexia Mayer la de quinta árbitra. La designación de Cebollada refleja tanto su experiencia en el manejo de partidos de alta tensión como su capacidad para tomar decisiones bajo presión, cualidades imprescindibles para un clásico que históricamente ha estado marcado por la intensidad y la rivalidad entre los equipos madrileños.

Por su parte, Elisabeth Calvo, madrileña de nacimiento y árbitra internacional con un recorrido destacado en competiciones de primer nivel, dirigirá el enfrentamiento entre Barcelona y Athletic Club, previsto para el miércoles a las 19:00 horas. Calvo contará con la colaboración de Andrada Alomán y Victoria Miralles como asistentes, mientras que Alicia Espinosa será la cuarta árbitra y Adriana García la quinta. Su designación pone de relieve el profundo reconocimiento de la RFEF hacia árbitras que combinan conocimiento técnico, firmeza en la aplicación de la normativa y capacidad de gestión de equipos en partidos de alto impacto.
La Supercopa de España ha evolucionado desde sus inicios como un torneo de confrontación entre los campeones de Liga y Copa hasta convertirse en un evento de máxima proyección mediática, competitivo y estratégico dentro del fútbol nacional. Con la reciente ampliación del formato a cuatro equipos, el torneo ha ganado un nivel de intensidad superior, exigiendo a los participantes no solo habilidades técnicas y tácticas, sino también una resistencia mental excepcional. En este contexto, la labor arbitral adquiere una relevancia capital, ya que decisiones oportunas y justas pueden definir no solo el resultado de un encuentro, sino también el rumbo del campeonato.
La inclusión de árbitras de alto nivel como Cebollada y Calvo en este contexto no solo representa un avance hacia la igualdad de género en el deporte, sino también un reconocimiento a la profesionalización del arbitraje femenino en España. En los últimos años, la RFEF ha impulsado programas de formación y seguimiento de árbitras que han permitido que talentos nacionales puedan competir y destacarse en torneos internacionales, incluyendo la UEFA Women’s Champions League, competiciones de selecciones y torneos de relevancia global.
Paola Cebollada ha construido una carrera marcada por la constancia, la disciplina y la precisión en la toma de decisiones. Con una formación técnica completa y un historial de participación en encuentros de alta competitividad, ha demostrado su capacidad para gestionar situaciones de presión extrema. Su estilo se caracteriza por la firmeza sin excesiva rigidez, manteniendo un equilibrio entre la autoridad en el campo y la empatía hacia los jugadores. Esto le ha permitido ganarse la confianza de clubes, compañeros árbitros y del CTA, consolidándose como una de las figuras más respetadas en el arbitraje español.
Elisabeth Calvo, por su parte, combina una lectura táctica excepcional con una autoridad natural que inspira respeto en los partidos más complicados. Su carrera incluye experiencias internacionales significativas, y su participación en competiciones europeas y mundiales ha demostrado que posee los reflejos, la visión de juego y la preparación física necesaria para dirigir encuentros de máxima exigencia. Su enfoque meticuloso y su capacidad de anticipación la convierten en una árbitra capaz de intervenir con precisión en momentos clave, asegurando que el juego se desarrolle con justicia y fluidez.
El éxito de un partido no recae únicamente en la figura central de la árbitra, sino en un equipo de apoyo que coordina cada detalle del juego. En el duelo entre Real Madrid y Atlético de Madrid, Iragartze Fernández y Raquel Díaz estarán al frente de las bandas, controlando fuera de juego y colaborando en la supervisión de acciones decisivas, mientras que Elena Peláez y Alexia Mayer, en las funciones de cuarta y quinta árbitra, supervisarán aspectos de logística, sustituciones y cumplimiento de normativa de manera constante.
En la semifinal que enfrentará a Barcelona y Athletic Club, Andrada Alomán y Victoria Miralles serán las responsables de la asistencia en bandas, garantizando una aplicación uniforme de las normas y apoyando en decisiones técnicas críticas, mientras que Alicia Espinosa y Adriana García desempeñarán las funciones de cuarta y quinta árbitra, asegurando que el partido se desarrolle de manera fluida y segura.

La elección de Castellón como sede de estas semifinales no es casual. La ciudad ha demostrado en los últimos años su capacidad para albergar eventos deportivos de gran magnitud, con infraestructuras modernas, seguridad avanzada y un público apasionado por el fútbol. La RFEF ha destacado la importancia de ofrecer a las árbitras un entorno que combine profesionalidad, visibilidad y condiciones óptimas para la práctica del deporte de élite.
La combinación de equipos históricos y la presencia de árbitras de alto nivel convierte a estas semifinales en un espectáculo de máxima expectación. Los derbis madrileños y los enfrentamientos clásicos del fútbol femenino entre Barcelona y Athletic Club prometen intensidad, goles y situaciones tácticas complejas que requerirán decisiones arbitrales de precisión quirúrgica. La cobertura mediática será extensa, con transmisión en directo, seguimiento de estadísticas y análisis postpartido que destacarán la labor arbitral como factor determinante en el desarrollo de cada encuentro.

