Opinión: España no debe dejar escapar a Edna Imade

🔶 La delantera del Granada C.F. está en la lista previa de las campeonas del mundo de cara a la Liga de Naciones.
La Selección Española de Fútbol, vigente campeona de la UEFA Women’s Nations League, tiene una doble cita crucial ante Portugal para intentar acceder a las semifinales de dicho torneo.
Las actuales campeonas de la Copa del Mundo de Australia y Nueva Zelanda deben someter en la próxima ventana FIFA al conjunto luso para intentar arrebatarle la primera plaza de su grupo a Inglaterra.
La nación rojigualda ya ha ofrecido su lista previa a la convocatoria para este doble cara a cara de sabor ibérico y hay una sorpresa en ella, Edna Imade.
“Toda esa historia, todo lo malo que ha sufrido mi familia, al final, lo ha vivido mi madre”, expresa Edna Imade (Benin City, 5 de octubre de 2000), la tercera máxima goleadora de la competición con 7 tantos. Aunque no hubiera podido llegar a cumplir su sueño de jugar en Primera División sino hubiera sido por su madre. Ella es la verdadera heroína de esta historia. “Quería salir de Nigeria porque iba a tenernos a mi hermano y a mí”, arranca la delantera en una entrevista a Liga F. Para escapar de la guerra, Floren Imade decidió cruzar el Sáhara embarazada de Edna y de su hermano Paul. Cuando llegó a Marruecos nacieron los mellizos, y tras tres meses en los que vivió un auténtico infierno, consiguió coger una patera y llegó a España en busca de una vida mejor.
Atrás se quedaba un país en guerra, su familia, y especialmente, su marido, al que encarcelaron y al cabo de unos días deportaron a Nigeria. Los dos niños han escuchado mil veces los recuerdos de su madre. “Llegamos a Algeciras y a partir de ahí, nos ayudó gente de Cáritas…recibimos mucha ayuda. Estoy muy agradecida con la gente de España”, confiesa la atacante del Granada CF, que no tarda en añadir: “nunca he pasado hambre y nunca he pasado frío. Todo ha sido gracias a mi madre y a la gente que nos ha ayudado. Gracias a ellos hoy estoy donde estoy y mi familia está donde está”. Su madre, Floren y su hermano, Paul, son los dos pilares en la vida de Edna. “Es la única familia que tengo aquí. Los quiero con toda mi alma”, afirma.

Después de vivir en Algeciras, con tres-cuatro años, se mudaron a Carmona. En la ciudad sevillana, Edna encontró la pasión por el fútbol. Aunque antes probó con la gimnasia y el flamenco. “A mí no me gustaban nada. No era nada elástica”, confiesa entre risas. El patio del recreo se convirtió en su primer campo. “Me encantaba estar con la pelota. Me apunté a las clases de por la tarde con un profesor de educación física que le dijo a mi madre que me apuntara al equipo del pueblo”, recuerda. A ella siempre le dio igual recibir comentarios por jugar al fútbol con niños: “el típico de machorra, pareces un chico…pero como jugabas mejor que muchos niños pues muchas veces te elegían primera entonces tampoco le daba mucha importancia”.
Precisamente, en esos partidos con los chicos empezó como central. “Es una cosa muy curiosa. Yo era una bigarda, muy alta. Entonces yo me ponía ahí con los niños que era súper chiquititos y le echaba un poquito de cuerpo”, contesta entre risas, esa nunca ha perdido. Hasta que, cuando le dijeron, que ya no podía seguir jugando con ellos, se apuntó al fútbol sala en el Santa Ana. Su vida parecía destinada a ese deporte, pero el torneo Tapia Cup en Málaga lo cambió todo. Ahí le dijeron que valía para el fútbol once y fichó por el AD Nervión. Dos años después, dio el salto al Málaga CF y en el tercer año como profesional llegó al Cacereño. Allí, no solo destacó en Primera RFEF, sino que también se convirtió en Técnica en Enseñanza y Animación Sociodeportiva.
“Fueron mis dos mejores años a nivel de estudios. En ese curso aprendí que es eso a lo que me gustaría dedicarme. Me lo pasé muy bien y aprendí muchísimo”, afirma. Unos estudios a los que da mucha importancia: “el fútbol es corto. Sobre todo, más en mujeres por tema de lesiones, que a lo mejor quieras tener un hijo…es importante tener un plan B y poder tener algo en lo que estés formado”. Precisamente, su formación ha ido más allá, y también tiene un curso en quiromasaje, otra de sus grandespasiones. “También me gusta mucho, el tema del cuerpo, de lesiones…”. De las aulas al campo de fútbol. Hasta que, en agosto de 2023, Edna cumplió su sueño. Tras marcar veinte goles en dos cursos en Cáceres, firmó por el Granada CF, recién ascendido a Liga F.
Su debut en la élite no pudo ser mejor, anotando el gol de la victoria en el triunfo ante la Real Sociedad (2-1) en Los Cármenes. “No sé por qué, pero tenía el presentimiento de que iba a marcar y así fue. Inexplicables las emociones que pude llegar a tener en ese momento”, declara. Un tanto por el que mereció la pena el viaje de su madre para llegar a España y todo el esfuerzo de Edna Imade por alcanzar la máxima categoría. “Jugar en Primera División era mi sueño desde pequeña”, declara. Después de una temporada difícil para el equipo y para ella a nivel personal, el premio le volvió a llegar en la última jornada, con un tanto en el estadio de Ipurua que sirvió para que el conjunto nazarí se quedara en Liga F tras ganar a la SD Eibar (0-2) en la última jornada.
“Lo celebramos mucho. Fue un momento increíble, que no repetiría porque no quiero sufrir tanto esta temporada”, expresa riéndose. Y, este curso, en tan solo once jornadas ya ha superado los cinco goles que marcó la temporada pasada. Con siete tantos es la tercera máxima goleadora de Liga F. “Me puse el objetivo de marcar más de cinco goles. Tener ahora siete, no me lo esperaba para nada”. Unos registros que no se podrían entender sin un cambio de un año al otro. “Son muchos factores. Al final, la confianza que me está transmitiendo el entrenador, el equipo, la autoconfianza. También cosas extra como puede ser el trabajo en el gimnasio, análisis táctico…al final son pequeños detalles que te hacen sumar y marcas la diferencia”, confiesa.
Precisamente, la llegada de Arturo Ruiz tiene parte de “culpa” de la mejora de la nigeriana. “Es una persona muy cercana, cariñosa, siempre está pendiente de nosotras. Me está transmitiendo mucha confianza”, afirma. “No sé si llamarlo consejo, pero me ha dicho que ve mucho potencial en mí. Me quiere ayudar a mejorar”, añade una delantera, que ha dejado la banda para jugar en punta. “Mis cualidades físicas quizá sean más de una delantera centro. He cambiado el chip de la banda a la delantera centro y me está viniendo bien”. Actualmente, el Granada CF ocupa la 9ª posición con 13 puntos, siete por encima del descenso, con la dupla Edna Imade-Laura Pérez. Tres de los siete goles de la nigeriana han llegado tras una asistencia de la ‘7’ granadinista.
Porque Laura Pérez es la máxima asistente de Liga F con ocho asistencias. “Es una jugadora muy buena técnicamente. Con ella me entiendo muy bien en el campo. Ojalá me pueda dar muchos pases más y que esa conexión siga por mucho tiempo”, confiesa sobre su compañera. Ambas son referentes para las más pequeñas, que sueñan con poder ser algún día como ellas: “es algo de lo que me he dado cuenta, que cada vez que vamos a los colegios a la hora de decir quién juega al fútbol, cada vez hay más niñas que levantan la mano”. Curiosamente, Edna, que ya se siente una española más, fue nominada a jugadora del mes de noviembre en Liga F, y de la mano de EA SPORTS, ha percibido la evolución del fútbol femenino en algo tan simple como salir en el FIFA.
“Si te digo cuánta gente me ha enviado fotos de Edna te he visto en el FIFA. Eso nos hace tener más visibilidad y que la gente se interese más por este deporte”, afirma. Tras el último parón del año, la delantera ha vuelto con las pilas cargadas para afrontar los partidos ante el Deportivo Abanca y el del Madrid CFF, ambos en casa, y la eliminatoria de Copa de la Reina frente al Sevilla FC. “Vamos con muchas ganas”, responde ambiciosa. Esas ganas de ser cada día mejor es lo que le ha llevado a estar en la élite. En esta segunda temporada en Primera tiene dos objetivos claros. “Marcar el máximo número de goles posibles y lograr como mínimo la permanencia. Salvarnos lo antes posible, y luego pensar en estar en lo más alto de la tabla”, concluye.
La exjugadora del Club Polideportivo Cacereño dio el salto a la élite el pasado 4 de agosto de 2023 al cambiar al conjunto verdiblanco por el Granada Club de Fútbol.
La que fuese futbolista del Málaga CFF en la temporada 2019-2020, ha de ser definida como una atacante muy polivalente que puede actuar tanto como referencia en la parcela ofensiva como extremo por ambos costados, sobresaliendo en el rectángulo de juego por su velocidad, gran disparo de larga y media distancia que posee un potente juego aéreo en las acciones a balón parado.
La estrella nazarí de 24 años es la gran novedad de la citación previa de Montse Tomé junto a futbolistas como Jenni Hermoso o Misa Rodríguez, dos de las grandes ausentes en las últimas concentraciones de “La Roja” y está llamando con fuerza a las puertas de la RFEF en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas.
La eficacia goleadora ha sido uno de los temas recurrentes a la hora de analizar los resultados irregulares de la selección española en los últimos meses y por ello el foco también alumbra a las jugadoras más ofensivas. Las azulgrana Claudia Pina y Salma Paralluelo , las madridistas Athenea del Castillo y Alba Redondo y la gunner Mariona Caldentey parecen ser indiscutibles para una Tomé que no podrá contar en esta ocasión con Lucía García, de baja por un esguince de grado II en su tobillo derecho, una afección que le abre las puertas de “La Roja” a la ariete del conjunto andaluz.
Según nos ha contado nuestro compañero David Menayo, periodista de DAZN y Marca, es esencial que Edna sea convocada por Montse Tomé porque su buen hacer en el césped le ha permitido llamar la atención de Nigeria, otro país con el que podría brillar a nivel internacional.
España ya dejó escapar hace unos años a la talentosa centrocampista Damaris Egurrola por la inacción de Jorge Vilda en favor de Países Bajos.
La jugadora del Lyon vistió la camiseta de “La Roja” en categorías inferiores, pero la falta de oportunidades en la selección absoluta le hicieron tener que tomar una difícil decisión.
La canterana del Athletic Club tenía dos opciones más para competir al máximo nivel, entre ellas, Estados Unidos y los Países Bajos previamente citados al haber nacido en Orlando allá por 1999.
Su progenitor, Pablo Egurrola, era un famoso pelotari, conocido como Osa II, que con 18 años se marchó de Euskadi a EEUU, aprovechando, como tantos otros, el ‘boom’ de la disciplina al otro lado del Atlántico. Por el camino, conoció a la madre de Damaris. «Fue en Cancún, ella también estaba en América por trabajo», relató la futbolista a ‘El País’ hace unos años.
El caso es que la pasión de los estadounidenses por la cesta punta fue decayendo, en un contexto de batallas sindicales de unos deportistas obligados a afiliarse al sindicato del automóvil para ver sus derechos mínimamente protegidos. Muchos de aquellos pelotaris acabaron por regresar al País Vasco y así lo hizo también la familia Egurrola Wienke. Damaris probó a seguir la tradición paterna con la pelota y también se inició en el tenis de niña, pero fue el fútbol lo que la acabó colmando de entusiasmo
Tan bien se le daba a la chica que con 16 años ya consiguió debutar en el primer equipo del Athletic, en un partido de la Primera Femenina frente al Oiartzun. Y, en paralelo, fue una jugadora habitual de las categorías inferiores de la selección española. Con el equipo nacional consiguió ser subcampeona de Europa sub-17 en 2016, tercera en el Mundial sub-17 de 2016, campeona de Europa sub-19 en 2017 y subcampeona del mundo sub-20.
Su proyección era evidente y enseguida empezó a llamar la atención de grandes clubes de Europa. Así que en 2020, aprovechando que expiraba su contrato con el Athletic, decidió ampliar sus horizontes. El Barça era el primer equipo de la lista de interesados y el que más seducía a Damaris. Sin embargo, una laguna en la negociación del convenio colectivo permitía al club bilbaíno a retener a la jugadora incluso una vez expirado su contrato.
Su padre, tantos años sindicalista de la pelota, lideró la batalla en el espacio público mientras el Athletic reclamaba 250.000 euros por la libertad efectiva de la jugadora, una absoluta desproporción. A Damaris no le quedó más remedio que agarrarse a que esa cláusula sólo era aplicable a clubes españoles y acabó fichando, sin pago alguno de por medio, por el Everton inglés.
Apenas medio año después, la ahora internacional neerlandesa volvió a cambiar de camiseta. El Olympique Lyonnais, vigente campeón de Europa en ese momento, abonó 100.000 euros al club de Liverpool por su fichaje. Sin embargo, su escalada en el fútbol de clubes no encontraba reflejo en el fútbol de selecciones. Damaris solo llegó a disputar un amistoso con España en 2019, cuando todavía tenía 19 años.
En noviembre de 2021, al exseleccionador Jorge Vilda le preguntaron por su recurrente ausencia. «Es una jugadora que hemos intentado convocar en dos ocasiones, hemos intentado mantener contacto telefónico. Está en proceso para jugar con otra selección que no es la española», explicó el seleccionador nacional
«Ser seleccionador no le da derecho a mentir», respondió ella en declaraciones a ‘El Confidencial’. «La última vez que fui convocada fue en 2019 y no ha habido más intentos de convocatorias con la selección española. A mí no me ha contactado nadie. Sé que ha intentado hablar con alguna compañera mía sobre mí, pero directamente conmigo, en ningún momento.
Para entonces ya había en la selección española un creciente runrún de malestar con Vilda que acabó cristalizando en la rebelión de las 15 jugadoras que el verano de 2022 pidieron a la RFEF no ser convocadas. Damaris, que directamente se sentía despreciada, se adelantó a los acontecimientos aprovechando la oportunidad que tenía de jugar para otras dos selecciones. A priori, la competencia de EEUU iba a ser mayor para desarrollar una carrera internacional. Fuera por eso o por otro motivo, Países Bajos acabó por ser su elección para dejar a España huérfana de su talento.
Debutó con la ‘Oranje’ en abril de 2022 y desde entonces ha disputado 27 partidos, marcando cinco goles. En este Mundial, participó como suplente en los cuatro primeros encuentros de la selección neerlandesa. Solo fue titular en cuartos de final, ante España y perdió ante un combinado que terminó levantando el trofeo en Sídney el pasado 20 de agosto de 2023.
Con la incógnita del futuro internacional de Edna Imade en el aire, las próximas horas van a ser claves para descubrir si la RFEF aprendió la lección con el caso de Damaris o sí, por el contrario, sigue siendo un ente que exporta talento en lugar de retenerlo.